sábado, 10 de enero de 2015

XXVI Las cronologías del antiguo Egipto.

Los sabios modernos que escriben sobre Egipto están en un gran error, porque tienen por historia, experiencia y ciencia egipcias muchas cosas que descansan sólo en falsas visiones y en sueños astrológicos. Esto está claro, puesto que los egipcios permanecieron siendo un pueblo tan ignorante y de vida tan bestial, como lo fueron en efecto. Los sabios tienen a estas influencias diabólicas por cosas imposibles; las desechan, y como no pueden explicar ciertos misterios del Egipto no admitiendo los influjos demoníacos, se ven forzados a atribuir a los egipcios una gran antigüedad, puesto que tenían ciertos conocimientos y cálculos misteriosos inexplicables.

Yo misma he visto que, ya en los tiempos de Semíramis, en Menfis, estos sacerdotes tenían desde entonces grandes pretensiones respecto de la antigüedad, y hacían toda clase de embrollos en los cálculos de sus reyes. Pretendían siempre aparecer como el pueblo más antiguo y confeccionaban cálculos y dinastías de reyes equivocados. Así llegaron a colocarse completamente fuera de toda cronología. Como repetidas veces cambiaban y corregían sus cálculos interesados, al final ya no supieron cuál era la verdadera cronología de su país. Como, además, solían perpetuar sus fechas equivocadas con grandes edificios y largas inscripciones, la confusión se hizo total e irremediable. He visto que contaban el tiempo de los antepasados y de los descendientes, de tal modo que si el día de la muerte del padre fuera el del nacimiento del hijo. Los reyes siempre discutían con los sacerdotes sobre estos cálculos e interponían entre sus antepasados a personas que ni siquiera habían existido. He visto que los cuatro reyes o faraones que reinaron al mismo tiempo en Tebas, Heliópolis, Menfis y Saís, los calculaban como si hubiesen reinado uno después de otro. He visto también cómo, en ocasiones, contaban un año por 970 días, meses por años, y viceversa. Me fue mostrado como un sacerdote, que hacía cuentas, le salían siempre 1100 años donde en realidad no había más que 500.

Todas estas cuentas falsas me fueron mostradas en ocasión en que Jesús, en Aruma, hacía la instrucción del Sábado y hablaba a los fariseos de la vocación de Abraham y de su estadía en Egipto: les hizo ver la falsedad de los cálculos exagerados de los sacerdotes egipcios. Jesús les dijo a los fariseos que el mundo tenía entonces 4028 años de existencia. Cuando oí decir esto a Jesús estaba Él mismo en el trigésimo primero de su edad.

En esta misma oportunidad he visto que mucha gente iba en peregrinación al supuesto sepulcro de Set, a quien tenían por dios y cuyo sepulcro creían que estaba en Arabia. Estos viajes eran muy peligrosos y largos. Me parece que aún hoy viven algunas de estas gentes, que atraviesan ahora por territorio turco, y se les permite pasar precisamente porque se dirigen a ese sepulcro sagrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario